Queridxs lectorxs:

Cuando Agus y yo comenzamos a imaginar, allá por los últimos meses del 2021, lo que hoy es El Entusiasmo, no quedó afuera de la reflexión la cuestión del horario y días de atención al público. Por charlas previas sabíamos que sobre el asunto teníamos algunos pensamientos similares: 1) no podía ser algo que, de tan fragmentado, fuera difícil de recordar, 2) un día de la semana la librería permanecería cerrada, 3) la decisión tomada sería definitiva (nada peor para el cliente que sufrir en carne propia un cambio de horario intempestivo).

Con esos consensos el horario quedó definido y es el que rige actualmente: lunes a sábado de 12:00 a 20:00 hrs. Se dudó, en su momento, si era mejor cerrar los lunes y abrir los domingos pero la idea fue desechada al imaginarnos en la soledad de la librería un domingo a las seis de la tarde. También se debatió si convenía abrir más temprano y la propuesta se rechazó porque estábamos firmes en tener una jornada de ocho horas y cerrar antes de las ocho era inadmisible.

El horario está orgullosamente anunciado en un cartel al lado de la puerta. Por supuesto, esto no ha evitado que muchas veces nos digan: pasé y estaba cerrado (antes de las 12), vine el otro día y estaba cerrado (un domingo), ¿por qué no abren en la mañana? (para nosotres, las doce son la mañana). A pesar de estos cuestionamientos seguimos firmes y no hay en el horizonte ninguna propuesta de modificación.

Así como el horario se debatió ampliamente hubo algo del mismo campo semántico que no tuvo discusión alguna y simplemente la costumbre se hizo ley. Y este es un buen momento para dejar constancia por escrito: El Entusiasmo no cierra por vacaciones y no se toma los feriados. El Entusiasmo no cierra en semana santa y no conoce el carnaval veracruzano. Tampoco el natalicio de Benito Juárez o el Día de Muertos.

El Entusiasmo cierra, de forma explícita y fuera de su horario establecido, dos veces en el año: el veinticinco de diciembre y el primero de enero.

Debo confesar que algunas veces he sugerido la idea de romper la ley. He sido el único, Agus es más firme en ese sentido. Yo me imagino en el carnaval y la imagen me gusta pero rápido se me pasa y pienso que está bien abrir, estar para las personas que durante los puentes se quedan en la ciudad o para les visitantes que aprovechan y escapan hacia Xalapa. Siempre son estimulantes les lectores que aparecen en días no comunes. Son días, además, en los que podemos dedicarnos exclusivamente a la atención al público y no a tareas administrativas; trabajamos pero haciendo lo que más nos gusta: recomendando libros. Las facturas, las entregas, los cortes de ventas, las devoluciones, se detienen.

Si El Entusiasmo sólo cierra dos días al año… ¿Quiere decir que les libreres nunca se toman vacaciones? La respuesta, para tranquilidad de todes, es sencilla: nada más lejos de la realidad.

Como ya sabe, el equipo de la librería está integrado, de base, por dos personas. Y la librería funciona muy bien cuando las dos están trabajando codo a codo. Todo fluye, las labores se hacen más rápido y la jornada es más divertida. Pero la ventaja de ser un buen equipo es que, si un integrante falta, el barco sigue navegando. La organización de días libres (o vacaciones) en El Entusiasmo se hace en equipo, con anticipación, y siempre con la certeza que, en ausencia del otre, la librería queda en las mejores manos. Y en estos casos la desconexión nunca es total, quien se va queda pendiente, sigue atente. Nos gustan las vacaciones pero la librería nos cautiva.

Esta disertación sobre los horarios, el trabajo y los días libres, cobra sentido porque, ya se imaginarán, alguien se va de vacaciones. Y ese alguien es quien les escribe. Y quería comunicarlo porque el viaje es hacia un lugar donde fui enormemente feliz y estoy entusiasmado por el reencuentro. Pero también porque, si me ven tirando fotos, no se preocupen: la librería está abierta y está en las mejores manos.

Samue

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