La faceta predilecta de nuestro oficio es la recomendación. Sin embargo, a veces la ecuación se invierte y son les lectores quienes abiertamente elogian una obra. ¿Pero es posible hacer una recomendación indirecta, silenciosa, oblicua?

El año pasado una muchacha tomó con ligereza Quebrada (gran novela de Mariana Travacio) y lo compró. Cuando se fue, lo agarré yo. No sabía nada del libro pero pude reconocer un flechazo ajeno. Lo devoré y desde ese momento intento hablar de él cada vez que puedo, tampoco me tiembla la voz en anunciar que fue una de las lecturas maravillosas del 2025.

El último sábado de marzo vendí dos veces el mismo libro. Cuando esto sucede lo comentamos con Samue, no hay mucha reflexión porque es algo un tanto mágico, ¡qué curioso que dos personas se decidieran por el mismo! Nótese que suele pasar con libros que están exhibidos de frente, no en el anonimato del acomodo de lomo. El libro en cuestión, una publicación reciente de la editorial mexicana Elefanta, aborda el tema de la maternidad. Es llamativo, el título desafiante y las autoras reconocidas. Elefanta no retractila (el plástico que envuelve algunos libros) sus ejemplares y éste tiene un volumen irregular que al tocarlo pareciera que es intonso (encuadernación antigua, libros que tienen páginas sin cortar en el borde superior, hojas que son pliegos, hoy en día: objetos de colección). Antimanual de maternidad está más cerca de considerarse un libro álbum, ya que contiene páginas desplegables en las que las ilustraciones de Julia Reyes Retana son incorporadas en gran formato, ocupan cuatro páginas cada una, las imágenes desbordan deliberadamente al libro.

La autoría del texto es de Andrea Fuentes y el prólogo de Daniela Rea; escritoras mexicanas que trabajan la temática de los cuidados y las crianzas desde hace varios años y varias publicaciones. El libro, como lo anuncia el título, es un antimanual de maternidad y la estructura está tejida a partir de catorce indagaciones, diferentes aristas para reflexionar sobre el tema. Las ilustraciones no acompañan al texto, van a la par y tienen la misma relevancia editorial (colores, cantidad de páginas, desarrollo visual) que las palabras.

La forma del libro hace al contenido del mismo. Sobre esa premisa, las editoriales independientes son proyectos bastante propositivos, son el sitio para desarrollar la creatividad, expandir las propuestas estéticas, y al fin de cuentas, explorar. Formas editoriales extrañas provocan nuevos mecanismos de lectura y les lectores entusiastas valoramos la diversidad en las propuestas editoriales. ¿Debería desocupar toda la mesa para desplegar las ilustraciones? (Apunto: hacer espacio para cuidar a otres) ¿Puedo mostrar el libro en el aire? (Apunto: es importante conversar estos temas, darle oxígeno a las responsabilidades entre varies) ¿Y qué veré si solo desdoblo una página? (Apunto: los cuidados acontecen de maneras insospechadas).

Estos días santos en los que la librería permanece abierta, me decidí a leer el Antimanual que tanta atención había provocado en les lectores. No lo terminé porque antes de acabarlo vendí el último ejemplar disponible. Faltaron tres páginas. Llegaron dos personas que buscaban un regalo para una amiga editora y mamá, y entonces sólo bastó mostrarles mi fascinación por este libro tentacular, que estaba en el mostrador, y el flechazo ocurrió. 

Hasta el próximo viernes,
Agustina

Keep Reading